La feliz medianía

Muchos inversionistas me preguntan por qué las inversiones en casi todos los activos de riesgo tienen rendimientos tan positivos en lo que va del año si el discurso de los expertos señala menor crecimiento y riesgo de una recesión hacia el futuro.

La explicación es la respuesta que están aplicando las autoridades en el mundo ante este proceso, que consiste en esencia en reducir tasas de interés, aumentar el gasto fiscal y mantener niveles de liquidez muy elevados.

¿Eso significa que mientras haya tasas bajas, las bolsas subirán y los títulos de deuda se revaluarán persistentemente?

No del todo, si la caída en el crecimiento es muy fuerte, el rally de los mercados se puede terminar por la expectativa de utilidades menores en las empresas.

¿Pero qué tal si, ante tanto estímulo, el crecimiento de las economías reacelera? En ese caso, el rally tampoco sería perdurable ya que es muy probable que el discurso de las autoridades vuelva a ser de reducir estímulos, es decir de subir las tasas.

¿Entonces? Sólo podemos decirle que a ojos de los inversionistas en estos momentos nos situamos en una “feliz medianía”. El famoso estado de ricitos de oro: “ni tan frío ni tan caliente”.

Lo único seguro que sabemos sobre situaciones como ésta es que tienden a ser volubles. Cualquier cosa puede cambiar la percepción de los inversionistas y dar al traste con el ambiente de complacencia.

El día de ayer la Reserva Federal de Estados Unidos mantuvo una postura, digamos, neutral sobre su visión del estado de la economía, pero recortó su estimación de crecimiento y redujo el promedio del número de veces que sus miembros pronostican que subiría la tasa de fondos federales en este año a cero.

Con ello sucedió lo previsible: Bajó el dólar contra la mayoría de las monedas emergentes, rebotaron las bolsas y los indicadores de valuación de los papeles de deuda. La tasa del bono del Tesoro a 10 años se redujo a un nivel de 2.55% que no se veía desde finales del 2017.

La combinación de una postura estimulante de las autoridades con datos no catastróficos de crecimiento ha dado argumentos a los inversionistas para demandar activos de riesgo y con ello presionar sus precios al alza, así sea los índices de Bolsa en casi todas las regiones, los activos de mercados emergentes o los commodities por ejemplo.

¿Cuándo pueden truncarse estos argumentos? Habrá que ver los datos. Los más importantes son sobre el crecimiento. Difícilmente un cambio de percepción se gestará en una semana, por ello hay que considerar que el cierre del primer trimestre será alegre en cuanto a tasas de retorno y que al menos la mitad del segundo trimestre difícilmente registrará ajustes relevantes.

En México, al parecer estamos entrando al mismo contexto. La percepción de los inversionistas a nivel global es más complaciente con relación a los mercados emergentes; eso de entrada ayuda.

Pero, además, la evolución de las cosas ha reducido el nerviosismo con respecto a la situación en Pemex y la disposición del gobierno de no desestabilizar las cosas, si no me cree, observe la fuerte caída en las tasas de interés que paga el bono de Pemex a 10 años sólo en marzo, de aproximadamente 50 puntos base.

Tal parece que se descontaba una baja del grado de la calificación crediticia que ahora parece postergarse.

Finalmente, está la elevadísima tasa de interés que paga México. Una tasa de 8.25% en un ambiente de inflación controlada, bajo crecimiento y un contexto externo de baja de tasas intensifican la apuesta por activos en pesos; así lo demuestra la baja continua de las tasas de largo plazo y la baja de la cotización del dólar que apunta hacia 18.50 pesos de nuevo.

Aquí también hay una feliz medianía. En lo que evolucionan las cosas en el mundo y Banxico se decide a reducir las tasas, hay espacio para recuperar terreno perdido en cuanto a rendimientos en el cierre del primer trimestre y el inicio del segundo.

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Esta columna se publica semanalmente en el periódico El Economista, en versión impresa y online.

https://www.eleconomista.com.mx/opinion/La-feliz-mediania-20190320-0107.html

Rodolfo Campuzano
Director de Estrategia y Gestión de Portafolios | INVEX Banco