El riesgo de política monetaria

Nuevamente los bancos centrales han tomado el centro del escenario en la mente de los inversionistas. Hay incertidumbre con relación a la orientación de las decisiones de la Reserva Federal (FED) y casualmente en el caso de Banxico. La percepción en los mercados considera que puede haber virajes, pero los banqueros centrales son demasiado cautos, prefieren tomarse su tiempo; ello confirma el riesgo de un error de interpretación de la situación por la poca información existente que se puede traducir en decisiones equivocadas.

Las circunstancias han cambiado mucho desde mediados del 2018. Hay una desaceleración sincronizada del crecimiento a nivel global desde finales del verano pasado. En el cierre de año, las cifras muestran que en algunos segmentos como el sector industrial hubo un freno importante.

Debido a esto, la narrativa en los mercados ha cambiado también de manera sustancial. Ahora, los inversionistas descartan futuros aumentos de las tasas de referencia por parte de la FED y esperan que se frene la reducción del balance del banco central. En Europa y Japón se ha anunciado ya la intención de prolongar las medidas de estímulo actualmente vigentes y en caso de ser necesario reiniciar el aumento del balance (entiéndase como volver a inyectar liquidez a través de la recompra de bonos).

La tasa implícita en las cotizaciones de los futuros de los fondos federales considera que en el mediano plazo el siguiente movimiento de la FED puede ser una baja. Hasta el momento, la información anecdótica con que se cuenta con relación a lo que va del año señala que el crecimiento se mantiene en tendencia de debilitamiento, pero para los banqueros centrales falta evidencia de que sea duradero.

En su testimonio ante el Congreso de los últimos dos días el Presidente de la FED dejó claro que no tienen información suficiente para determinar que el freno del cierre del año pasado se esté magnificando. En parte, esto se debe al cierre de gobierno de más de un mes que impidió la publicación de bastante información de coyuntura sobre distintas variables de la economía.

En las apariencias, nos adherimos a quienes consideran que el último aumento a la tasa aplicado por los miembros del Comité de Mercados Abiertos de la FED (FOMC, por sus siglas en inglés) podría haber sido excesivo. No deja de llamar la atención que a través de discursos y de las propias declaraciones oficiales hay una postura más moderada.

Después de un año y medio de alzas continuas, la FED puede esperar a que surja información y valide el escenario de crecimiento débil; sin embargo, esta postura abre el espacio para un error de política que desajuste a los mercados si la idea de un crecimiento sostenido genera nuevos aumentos a las tasas.

En el caso de México hay también un banco central que procede con cautela. La problemática tiene el mismo origen: un fuerte descenso del crecimiento desde finales del año pasado. En su Informe Trimestral sobre Inflación el Instituto redujo su rango estimado de crecimiento del PIB tanto para este año (Media de 1.6%) como para el próximo.

Sin embargo, Banxico no cambió el listado de riesgos que rodean a la tasa de inflación cuya expectativa es la misma que en el informe anterior, salvo los ajustes debidos a los datos más recientes.

De este modo Banxico sigue sin ofrecer un cambio de postura con relación a las tasas de interés. Al parecer, la Junta de Gobierno carece también de evidencia suficiente tanto sobre la magnitud de la baja en el crecimiento, como de la tendencia de la inflación en el mediano plazo. Una baja de tasas, que también se ha descontado en el mercado mexicano, parece postergarse hasta la segunda mitad del año.

Lo interesante en ambos casos es que los datos se vuelven muy relevantes. Lo que muestre la información dura que se vaya publicando puede corroborar la actual percepción, o bien revertirla, y en este ejercicio las autoridades también tienen un margen de error.

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Esta columna se publica semanalmente en el periódico El Economista, en versión impresa y online.

https://www.eleconomista.com.mx/opinion/El-riesgo-de-politica-monetaria-20190227-0158.html

Rodolfo Campuzano
Director de Estrategia y Gestión de Portafolios | INVEX Banco