Expectativas adaptativas

Como es tradición en estas fechas las casas de análisis y las corredurías detallan su expectativa sobre lo que sucederá el año próximo. De sobra está decir que es muy probable que haya importantes desvíos en algunas variables. De tiempo acá, pronosticar a doce meses es quizás más tortuoso que en el pasado. Los lectores, aunque escépticos, prefieren escuchar al consenso que a los extremistas.

Reflexione un poco, hace un año nadie le hubiese hecho creer que el tipo de cambio peso – dólar, por ejemplo, podía llegar a estabilizarse muy por debajo de los $20 pesos. Tampoco le hubieran hecho creer que el impulso de las bolsas en el exterior terminaría siendo tan desenfrenado.

Entonces, ¿Cómo tomar en cuenta los consensos que seguramente tendrá en sus manos para el 2018? Definitivamente con cautela; tanto en el caso de los optimistas como en el caso de los pesimistas.

Para cualquier analista resulta muy complicado plantear escenarios en donde continuamente le gane al consenso; por más bueno o atinado que sea. Nadie tiene tal capacidad. Lo que le puedo asegurar es que, a pesar de que hay una aparente convergencia hacia los promedios, todos hacen un ejercicio de reflexión previo. En mi experiencia no he conocido analistas que pronostican con el objetivo de estar en el consenso. Más bien el consenso se crea a través de una muestra amplia de visiones. Y como nadie tiene el 100% de credibilidad, para un lector deben  ser una mejor referencia las medias en donde se aglutinan muchas opiniones.

También, debe de hacer más caso a los razonamientos que a los números. No habrá muchos reporteros que hagan un análisis del desvío de las ideas detrás de los pronósticos, (si estaban correctas o no) como lo harán de los números específicos que se pronosticaron. Estoy seguro que un análisis así arrojaría mucho menos desviaciones de lo que en la realidad sucedió.

Le voy a poner un ejemplo: Todos vemos una tendencia de recuperación en el crecimiento, independientemente del número, en Estados Unidos y los bloques de países desarrollados.  Puede haber diferencia entre los números pronosticados pero tal inercia no se verá interrumpida de manera brusca. Otro más particular, es que todos vemos una inflación en México que va a descender, pero hay quienes piensan que el descenso será mínimo y hay quienes tienen una expectativa más ambiciosa de descensos hacia el rango objetivo de Banxico.

Un último consejo, es que tenga mucho cuidado con mezclar su análisis de los pronósticos, con juicios de valor. Juzgar que el descenso de la inflación será malo o bueno no es papel de quien hace el pronóstico. Los juicios de valor se pueden aplicar a los distintos escenarios en general. Una inflación por encima del objetivo mezclada con un comportamiento favorable de otras variables puede dar como resultado un escenario completo que quizás no sea malo.

Tal vez lo que le estoy diciendo constituyen puras perogrulladas. Pero es importante que pondere adecuadamente la dirección hacia donde apuntan las visiones de muy distintos expertos. Todos estos análisis son consecuencia de reflexiones particulares y tal vez cálculos con cierto contenido técnico, cuya función principal no es reclutar creyentes sino ayudar a que cada lector haga su propia reflexión.

En cuestión de inversiones, los consensos ayudan a conformar un escenario esperado sobre el cual construir una estrategia de portafolios; no deberían ser en ningún caso un elemento para justificar apuestas ciegas. En un entorno con muchas incógnitas, y en donde las expectativas se van adaptando a las circunstancias, es mejor diversificar.

perspectivas@invex.com

Esta columna se publica semanalmente en el periódico El Economista, en versión impresa y online.

https://www.eleconomista.com.mx/opinion/Expectativas-adaptativas-20171206-0119.html

Rodolfo Campuzano
Director de Estrategia y Gestión de Portafolios | INVEX Banco

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