El dólar: la gran incógnita hacia el corto y mediano plazo

Javier Ricalde

2015 fue quizá el año en que empezamos a preocuparnos nuevamente por el dólar, cuando pasó de niveles de 14.60 a principios de enero, a 15.50 en marzo y brincó hasta los 17 pesos por dólar en agosto.

Así, la volatilidad cambiaria continuó hasta romper la barrera de los 18 pesos en enero de 2016 y establecerse alrededor de los 18.50 en octubre del mismo año, en vísperas del proceso el electoral de Estados Unidos.

300x600_bpEn aquel momento, las encuestas y la opinión pública se inclinaban por una victoria de Hillary Clinton en las elecciones presidenciales. Como todos sabemos, el resultado fue distinto y el tipo de cambio no fue ajeno a esta sorpresa, registrando un incremento de más del 13% en los últimos dos meses del año.

La historia de 2017 la tenemos más fresca. Después de ver niveles de hasta 22 pesos por dólar en el mes de enero, el tipo de cambio ha tenido un retroceso importante durante la primera mitad de este año. Vale la pena mencionar algunos de los factores que han contribuido a esto:

  1. Las altas tasas de interés que alcanzamos en México
  2. La disciplina en el gasto que ha tenido el Gobierno Federal desde las advertencias de las calificadoras
  3. La tranquilidad del mercado, al ver que no será tan sencillo para el Presidente Trump llevar a cabo las amenazas contra México que mencionó a lo largo de su campaña, y hasta los primeros días de su administración
  4. Las licitaciones de la Ronda 1 y 2, en el marco de la Reforma Energética, que han ayudado a generar confianza por parte de los inversionistas hacia nuestro país

Aunque quizás, el factor más relevante fue la implementación de la Subasta de Coberturas Cambiarias por parte de Banxico, ya que, a partir de dicho anuncio, el mercado comenzó a notar una baja en el tipo de cambio.

Este movimiento por parte del banco central quizá tardó más de lo debido, lo que probablemente tuvo que ver en el importante incremento de la inflación en este año, a lo que también contribuyó en gran medida el aumento en los precios de la gasolina y la luz. Si a eso le añadimos las ya mencionadas altas tasas de interés, podría ser una combinación que frene la actividad económica hacia los siguientes meses.

Nadie puede saber con precisión la influencia adicional que pueden tener sobre el tipo de cambio, factores cómo la carrera electoral en México y la renegociación del TLC a partir de agosto. Pero es un hecho que pudiéramos ver episodios en los que el dólar rebote hasta niveles de entre 18.50 y 19.50 hacia finales de este año.

El precio del dólar es la gran incógnita de cara al cierre de este año y con miras al 2018.

Javier Ricalde

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