El mundo financiero no es únicamente para hombres. Una banquera te cuenta…

Beatriz Martínez

¿Te imaginas siendo accionista de tu marca de zapatos favorita? ¿Comprando deuda de tu tienda departamental preferida? El mundo de las inversiones está más cerca de nosotras de lo que tú crees.

 

El medio financiero ha sido predominantemente masculino. Casi siempre, los hombres se han encargado de tomar las decisiones de inversión tanto en las familias como en las empresas. Además, la industria del entretenimiento (por ejemplo, Hollywood) ha fortalecido estos estereotipos con películas como la reciente “El Lobo de Wall Street” o la ochentera “Wall Street”.

Las mujeres son más propensas a estudiar carreras no empresariales, numéricas o financieras y, aunque tengan buenos empleos y alta educación, suelen no estar familiarizadas con términos económicos y financieros. Como experiencia, te puedo platicar que en mi graduación de la licenciatura en Administración Financiera, en la década pasada, solamente el 17% de la generación la conformamos mujeres.

300x600_bpEncuestas de la firma Oliver Wyman, en su estudio Women in Financial Services (Londres, 2014), muestran que las personas tienen la percepción de que las finanzas exigen individuos “agresivos”, “con orientación a la carrera laboral”, “dominantes”, entre otros calificativos. Además, de las 7 características mencionadas como las más necesarias dentro del medio financiero, 6 fueron consideradas masculinas y 1 neutral. Esta información sustenta el hecho de que muchas mujeres han tenido que “masculinizarse” para encajar en un entorno que requiere dichas tipologías.

Sin embargo, las características naturalmente femeninas también son deseadas. Un estudio del International Journal of Bank Marketing, reveló que el género femenino cuenta con habilidades y estructuras de pensamiento que vienen a ser el complemento perfecto de aquéllas de los hombres, convirtiéndonos en candidatas ideales para proporcionar diferentes puntos de vista y tomar otro tipo de decisiones. Emily Haisley, directora de Barclays Wealth & Investment Management, nos brinda un ejemplo al indicar que los hombres se enfocan en el rendimiento de las inversiones por sí mismo, mientras que las mujeres evalúan las necesidades financieras del cliente para que las características de un portafolio de inversión sean compatibles con su estilo de vida y sus metas personales.

De acuerdo con el Center for Financial Research de la Universidad de Colonia, Alemania, las mujeres tendemos menos al riesgo. Otros autores indican que en ocasiones tomamos niveles similares de riesgo, pero solamente en la medida en que esté justificado y sustentado por análisis y datos duros. Por esto mismo, nuestra visión del panorama de inversión es más detallada, pues consideramos múltiples factores. ¿La ventaja? El conjunto de decisiones masculinas y femeninas da como resultado portafolios de inversión más balanceados.

El medio financiero es una prueba más de que todas las partes ganan con la diversificación de género, ya que ofrece riqueza de perspectivas y modelos de pensamiento.

Esta diversificación ya está ocurriendo. Actualmente, vemos mujeres ocupando algunos de los puestos financieros más importantes del mundo; como Janet Yellen, presidenta de la Reserva Federal; Christine Lagarde, directora del Fondo Monetario Internacional; o Inga Beale, la primera directora general del banco inglés Lloyd’s en sus 350 años de historia.

Debemos aprovechar nuestras cualidades y empezar a involucrarnos en el proceso de inversión. ¿Te has dado cuenta cómo aumentan los precios de los productos cada vez que vas al súper? Esa es la inflación. ¿Notas más personas comprando en los centros comerciales? Ese es el consumo. ¿A qué tiendas van? Esas empresas aumentarán sus ventas.

En INVEX Banca Privada entendemos que las mujeres tenemos distintas necesidades como inversionistas y que cada vez estamos más ávidas de conocer el manejo de nuestras finanzas.    Acércate a nosotros, verás que con el aprendizaje gradual y la asesoría de nuestros banqueros, alcanzarás la independencia financiera que anhelas.

Beatriz Martínez