Factoraje: El producto financiero que le da oxígeno a las empresas

Elke Vaughan
Directora | INVEX Factoraje
Elke Vaughan on Email

La volatilidad económica siempre ha existido y siempre existirá, al igual que los imprevistos y contingencias en el ciclo operativo de una empresa.

Es algo que las empresas tienen que saber sortear y cuando la volatilidad es alta, los más vulnerables suelen quedar expuestos. Es responsabilidad del empresario y de su equipo estar preparados para estos escenarios, pues de no estarlo expondrían a la empresa y ésta podría resultar seriamente lesionada; comprometiendo, limitando, lastimando su crecimiento o incluso orillándola a la quiebra. Esto no necesariamente se le tiene que atribuir a una mala gestión comercial o a la falta de utilidades. Puede ser el resultado de limitación de flujo de efectivo.

Muchas empresas no necesariamente quiebran por tener pérdidas, sino por limitaciones de flujo de efectivo y un ciclo de conversión de efectivo muy largo. El factoraje otorga el dinamismo en este ciclo para que se puedan solventar imprevistos, cubrir obligaciones de corto plazo y contar con una disponibilidad eficiente de capital dentro de la empresa.

Con el factoraje, una empresa (sin importar el giro) puede obtener liquidez inmediata al ceder los derechos de sus cuentas por cobrar vigentes para convertirlas en efectivo y así mejorar su flujo, optimizar la operación, impulsar su crecimiento y tener la oportunidad de generar nuevos negocios.

En el ciclo operativo de las empresas, múltiples factores como: altos inventarios, el crecimiento en ventas, mermas, pagos por adelantado, estacionalidad, pocos días de financiamiento con proveedores o muchos días de crédito a clientes; afectarán el flujo de efectivo y, aunque quizá la empresa esté incrementando sus ventas, podría llegar a tener dificultades para cubrir sus obligaciones en el corto plazo.

Existen algunos principios básicos para la administración óptima del efectivo en una empresa. El más importante, es que siempre que sea posible se deberán de incrementar y acelerar las entradas de efectivo; el factoraje otorga la prontitud de efectivo que permite a la empresa llevar una sana operación.

Pero, ¿cómo funciona? Existen varias modalidades; las cuales, podrían ser ajustadas a las necesidades de cada empresa. Principalmente se dividen en Factoraje a Clientes y Factoraje a Proveedores.

En el Factoraje a Clientes, supongamos un escenario en el que una empresa tiene un muy buen cliente, pero este paga en un plazo promedio de 90 días. La empresa podría, a través del factoraje, vender sus cuentas por cobrar a una institución financiera (por ejemplo, INVEX Banco) que le pagaría inmediatamente y así no tendría que esperar al vencimiento del documento para disponer del capital. Esto mejoraría la liquidez inmediata, el ciclo de cuentas por cobrar, la gestión de cobranza, las necesidades de tesorería y se podría usar para capital de trabajo.

En el Factoraje a Proveedores, a través de medios electrónicos, los proveedores de esta empresa podrían cobrar (descontar) anticipadamente las facturas pendientes de cobro, sin esperar al vencimiento. Con el factoraje, la prontitud por el efectivo deja de existir.

Resulta considerablemente sencillo operar este instrumento financiero, pues aplicarlo es extremadamente rápido y eficiente. Las empresas comerciales, industriales, de servicios o hasta personas físicas con actividad empresarial reciben liquidez inmediata en documentos por cobrar todos los días, haciendo sus cuentas por cobrar más ágiles y dinámicas.

Te invitamos a que conozcas más a través de INVEX, donde encontrarás expertos financieros para ayudar a tu empresa a llegar al siguiente nivel.

Cualquier duda o cometario, escríbenos a: evaughan@invex.com

Elke Vaughan
Directora | INVEX Factoraje
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