El crédito a empresas: Una visión optimista

IMAGEN-COLUMNA-980X653px

Mucho se ha hablado y se seguirá hablando del crédito; sus bondades y sus perversidades. Pareciera que la conclusión fácil es que es un mal necesario para las empresas y los empresarios. Sin embargo, algunos años de experiencia profesional relacionada con el tema, me llevan a una visión mucho más optimista. No niego que existen en el medio de los negocios (chicos, grandes, formales, informales, todos) jugadores con actitudes y conductas nocivas, tanto del lado del otorgante del crédito como del receptor del mismo. Pero creo que la economía mexicana ha desarrollado un mercado de financiamiento, si no óptimo, sí más que funcional. Y partiendo de esta premisa es que me atrevo a compartirles ciertas ideas puntuales.

El crédito es una herramienta fundamental para crecer. Y no forzosamente estoy hablando del crédito bancario complejo y sofisticado. Cualquier negocio que recibe apoyo de un proveedor para pagarle a plazo, se está viendo beneficiado por el crédito. Una vez que el capital aportado por el socio o los socios ha cumplido su función de crear y estabilizar un modelo de negocio, el papel del crédito (ya sea para comprar activos de larga duración o para apoyar el capital de trabajo) es la herramienta natural para un crecimiento constante y ordenado.

El monto adecuado de apalancamiento sí se puede calcular. La primera conducta responsable relacionada con asumir compromisos crediticios es estimar la capacidad, en monto y plazo, que tiene un negocio para repagar los compromisos por adquirir. Y si el empresario no cuenta con la experiencia o el personal adecuado que le ayude a realizar este análisis, su acreedor juega un papel preponderante al convertirse también en asesor de su cliente para determinar un esquema y monto adecuado a la capacidad financiera del negocio del que se trate.

No todos los créditos (y para los mismos efectos, los acreedores) son iguales. Cada necesidad crediticia que plantea un negocio tiene una solución específica.

Desde este punto de vista, el empresario debe acercarse a un pro- veedor de crédito cuyo enfoque de negocio sea desarrollar u ofrecer un producto o esquema que solucione la necesidad específica planteada y no al revés; tratar con quien busca qué producto de carpeta es el que se le puede vender al empresario por así convenir a sus intereses. En el tema de crédito, sí existen y son deseables los trajes a la medida.

El crédito no es caro por definición. Cuando hablo de mercados funcionales me refiero a que, entre otras cosas, existen en él mecanismos que permiten a un empresario confiar en que, habiendo hecho la tarea de platicar con varios proveedores de crédito, encontrará financiamiento a precios razonables y de mercado. No hay que olvidar la premisa general que define el costo del dinero: a mayor riesgo, mayor costo del mismo. El mayor mitigante del riesgo que puede haber me lleva  al siguiente punto:

La mejor manera de explicar las bondades y riesgos de un negocio, es tener y ofrecer información del mismo y de su entorno actual y confiable. La principal razón para rechazar una petición de crédito o para que, en el mejor de los casos, sea caro el mismo es no contar con información cuantitativa y cualitativa de la empresa, su mercado, sus accionistas y ejecutivos de calidad, actual y confiable.

Recuerda que el crédito te permite aprovechar oportunidades y que éstas no siempre regresan. El mantenerte cerca de tu acreedor o acreedores para poder tener disponibles líneas de financiamiento que te permitan aprovechar oportunidades de mercado, o que te permitan el acceso a nuevas líneas de crédito, es la estrategia adecuada para generar ventajas competitivas.

El aprovechar el crédito como herramienta de crecimiento no es una ciencia oculta. Requiere de disciplina y de la asesoría correcta, pero vale la pena el esfuerzo de acercarte a distintos proveedores de financiamiento para desarrollarla y generar los esquemas óptimos, a precios razonables que tu negocio requiera, para crecer y consolidarse en el largo plazo.

Si tienes dudas sobre este tema, acércate a INVEX donde encontrarás expertos en soluciones empresariales para servicios de Crédito.

Edgar Perdomo

Egresado de la Universidad Anáhuac con maestría en administración por la University of Southern California (Los Angeles, E.E.U.U). Durante más de veinticinco años ha desempeñado funciones directivas en Grupo Financiero Inverméxico inicialmente e INVEX Grupo Financiero a la fecha en áreas de banca internacional, arrendamiento, crédito, banca de empresas, factoraje, negocios inmobiliarios e inversiones estratégicas de capital.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *