Tu YO-Presente vs. tu YO-Futuro

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Hace unos cuantos días, tuve la oportunidad de asistir a una conferencia impartida por el Dr. Moshe Milevsky, profesor en la Universidad de York, donde abordó un concepto interesante y que me gustaría comentar con ustedes el día de hoy.

El Dr. Milevsky nos preguntó a los asistentes si conocíamos cuál era el balance entre nuestro capital humano y nuestro capital financiero (su servidor diría: “tu yo-presente vs. tu yo-futuro”), y se hizo el silencio.

Normalmente, en la mayoría  de los casos y para todo lo que implica, visualizamos este tema en una sola dirección; me explico:

Cuando piensas en tu salud, ¿lo haces pensando en tu cuenta de ahorros y viceversa? Sinceramente, creo que no. Y esto, debido al trato aislado que le damos a estos asuntos, ya que preferimos “atacar” uno u otro, sin ver que algunos son producto de otro.

A lo largo de los años, nuestros principales capitales (el humano y el financiero) han sufrido importantes cambios, derivados al paso del tiempo así como por las decisiones tomadas a lo largo de nuestra vida.

Si aterrizamos estos temas, basados en el del ahorro, nos llevan a voltear a ver nuestra evolución financiera en tres vertientes:

La primera, es el “hoy”; aquí, el ahorro juega un papel muy importante para sobrellevar lo inesperado así como el gasto del día a día. Esta etapa es crucial para poder generar la tan importante cultura del ahorro, ya que de no darse, difícilmente se podrá contar con este valioso hábito para el futuro. También, es importante mencionar que buena parte del problema que hoy ataca a nuestra sociedad es producto de la falta de esta práctica. Por ejemplo, muchos de los casos actuales derivaron de los grandes lapsos que vivió la población por los graves problemas inflacionarios, en donde el consumo buscaba proteger el patrimonio personal de las altas tasas inflacionarias, que atacaban a la economía del país en esos años, dando como resultado un ahorro inexistente.

Si a esta etapa del ahorro le pusiéramos edad, diría que está alrededor de los veinte años; etapa donde también se da la gran lucha entre ser consumista o ser ahorrador. Ahora, si alguien me pidiera señalar las diferencias entre estos dos perfiles, le diría que normalmente los segundos se caracterizan por vivir con mayor tranquilidad y por saber aprovechar de mejor manera las oportunidades que se les presentan,  al contar con un patrimonio económico.

La segunda vertiente es el “mañana”; aquí, tus ahorros te pueden ayudar a crecer, tanto en el ámbito personal (comprar tu primer inmueble) como en el profesional (iniciar tu primer negocio). Esta fase se da alrededor de los 40-45 años de edad y, si cumpliste ahorrando desde la primera etapa, ya deberías contar con un patrimonio que te permita dar inicio a tus sueños de independencia.

Por último, la tercera vertiente. A ésta le llamo el “pasado mañana” (tu yo-futuro). Aquí, estarás con una edad cercana a los 65-70 años y, de haber cubierto las dos vertientes anteriores, deberás estar en el inicio de un retiro laboral tranquilo, mismo que, para muchas personas, es el sueño a alcanzar. Así lo creo, pues es algo por lo que estuvimos trabajando durante todos los años anteriores. ¿O me equivoco?

Después de leer esto, y de darte cuenta de las posibles consecuencias que la falta de ahorro puede traer, seguramente te pondrá frente a un panorama obscuro, triste y muy preocupante. Desafortunadamente, la capacidad de generación económica en estos años, se da en muy pocas personas.

Ciclo de vida y balance financiero personal

Ahora, ya puedes responder a la pregunta: ¿Cuál es tu balance personal?

Si tu respuesta se aleja de los datos que muestra la gráfica, no te alarmes, pero sí apresúrate a corregir.  Toma en cuenta que el tiempo pasa tan rápido, que con esa misma velocidad se va la mejor etapa de tu vida para ahorrar: la juventud.

En un futuro muy cercano, México enfrentará el gran problema que ocasionará el Tsunami de las Pensiones, el cual dará inicio cuando la población que hoy tiene entre 40 y 50 años se retire de la vida laboral. Es decir, en aproximadamente unos 15-20 años.

Hasta ese momento será cuando realmente se perciba la falta de ahorro nacional pues, durante esos años, la población demandará una gran e importante cantidad de recursos para temas como: vivienda, salud, alimentación, esparcimiento y los cuidados generales que demanda cualquier adulto mayor.

Prepárate desde “hoy” para vivir tranquilo “pasado mañana”.

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Cualquier pregunta o comentario puede ser enviado al correo:

retiroestrategico@invex.com

Moisés Pérez Peñaloza
Especialista en retiro estratégico
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